jueves, 26 de diciembre de 2013

La Risa Que Perdimos

Año 91. Quinto año del secundario. Alguien consiguió un casette de jodas telefónicas. En el recreo, de contrabando y evitando ser descubiertos, lo escuchamos. Yo no lo conocía. Un tipo con voz de viejo hablaba con Blanca de Gómez (que luego usó el apellido Curi) le decía que era una estafadora y además una "gorda de mierda". El tono en que le hablaba y la forma en que se calentó la "adivina" me hicieron morir de risa.
Un tiempo después, mi hermano apareció en casa con un par de casettes que le habían prestado. Era el mismo tipo que yo había escuchado. Un tal "Dr. Tangalanga" que siempre decía apellidos diferentes, llamaba por teléfono y peleaba con la gente hasta hacerlos descontrolar. Nos encerrábamos en el cuarto con mi hermano (porque mi hermana era chiquita y Tangalanga decía muchas "malas palabras") y llorábamos de la risa, mientras empezábamos a recitar en simultaneo las conversaciones.
Y como yo, muchos, escucharon los casettes del Doctor, pasaban de mano en mano y se copiaban con el "doble cassettera" que si tenías suerte, podía copiar al doble de la velocidad normal.
Primero llegó el libro del Doctor en el que además de transcribir las llamadas más conocidas, contaba detalles sobre la previa, cómo le habían llegado los datos, por qué querían que llame a sus victimas, etc..


Hasta que la cosa fue imparable, y los TDK con la etiqueta escrita "TANGALANGA 1" etc.,  que muchas veces se escuchaban mal, pasaron a ser editados y se podían comprar en "disquerías"

 
Tangalanga se convirtió en celebrity, era invitado a todos los programas de televisión, y contaba anécdotas e historias geniales, eso si, siempre aparecía con una barba postiza, anteojos y gorra para evitar ser reconocido, incluso iba a eventos "producido" y todos los famosos morían por sacarse una foto con él.
 
 
Y así fue que Tangalanga hizo llorar de risa a miles. Contaba chistes en casamientos, fiestas, eventos, siguió haciendo jodas, giras, grabando discos, y hasta hacía llamados en vivo en "The Cavern" (en el Paseo La Plaza) los viernes a la tarde.
 
Hoy se nos fue. Me sigo riendo como el primer día con sus llamados, y me los se de memoria. No puedo evitar acordarme del Doctor cuando alguien nombra la calle Ecuador, o Malabia, o Paso, y tantas cosas más.
 
Porque siempre es bueno escucharlo, hay llamados on line como los que se pueden encontrar acá http://www.goear.com/search/dr-tangalanga/ en YouTube y tantos lugares más.
 
Gracias por tanta magia, doctor!!!