domingo, 14 de septiembre de 2008

Alimentando el Amor

Y si...
Al amor hay que alimentarlo todos los días... Como alimento no hace falta que haya grandes comilonas, lo que importa son esos pequeños detalles que siempre sorprenden... Un chocolate, alguna cartita, un ramo de flores....
Eso fue lo que hizo Silvio para mantener vivo el amor sincero y desinteresado que vivió con Giselle... Asi fue que pasó por un puesto de flores y compró un ramo para regalarle a la blonda pseudo médica que además, era su socia en los negociados...

El anuncio del casamiento terminó siendo otra de las tantas promesas sin cumplir... La entrega del ramo a Giselle fue de lo más espontaneo, tan espontaneo que justo pasó un fotografo de Pronto para retratar semejante muestra de amor...
Lo que no tiene goyete es el equipete de Silvio. Ese "Saccardi" de cuero azul claro y los zapatuelos haciendo juego con el pantalon son vomitivos. Me gustaría saber quien es el que diseña y vende esas basofias que le hacen tan mal a la vista de la humanidad...