sábado, 16 de enero de 2010

Insulto a la Música

No es ninguna novedad que este generoso y bendito país da para todo, de hecho el tope de generosidad se alcanzó en la década del 90.
Hoy, aunque la presidente lo niegue, atravesamos una dura crisis que sólo permite la innovación y generosidad gatuna, haciendo que aparezcan vedetongas y pumas de bengala "a troche y moche" a robar 5 minutos de fama televisiva.
En los 90, no solo aparecían los felinos, sino que había guita hasta para que "Atrévase a Soñar" dejara de ser una orden y se convierta en realidad.

Se hacían fiestas de todo tipo y calibre, hasta para festejar la colocación de un semáforo, ocurrían las cosas que hoy serían de lo más bizarro.

Vaya uno a saber por qué mongo se habrá hecho la fiesta de Marco Polo, pero para amenizar la velada, cantó Ricky Maravilla (no hace falta aclarar que seguramente haya cantado "Que tendrá el petiso" porque es una obviedad) y se juntaron el hambre con las ganas de comer.


Donde había fiesta, ahí estaba Pata, era una fija. No se olviden de la escandalosa "Fiesta del Dolar" organizada por ella, cuyo final fue causado por un allanamiento, donde nunca se supo, pero más de un "notable" estaba hasta las manos.

Y como todo se podía, Pata se atrevió a soñar, y como decía Berugo Carambula, los sueños se hicieron realidad...
Parece que la señora siempre quiso cantar (o al menos creer que lo hacía) y no sólo se dio el gusto de grabar aunque sea un simple, sino que se presentó en televisión.

La calidad de la imagen no permite apreciar en su total magnitud a los movimientos de Pata, pero acá lo importante es escuchar la maravillosa melodía entonada por la ex modelo.


Después de esto, estuve analizando seriamente la posibilidad de tirarme por el balcón, pensándolo fríamente, no vale la pena llegar a tanto.