martes, 15 de mayo de 2007

Lamentable

De estos dos, no hago uno.

Todavía no puedo entender como le dejaron pisar una iglesia a Gisella Barreto.

Tampoco puedo entender al hijo de Minguito con esas chuzas y esa tintura.

Por qué nadie evitó el exceso de mal gusto???

De más está decir que esto duró menos que Lopez Murphy en el ministerio de Economía...

Los 90 dieron para mucho más de lo que hubiera imaginado alguna vez...