domingo, 24 de junio de 2007

La Sobriedad de Guillermo Francella

Si hay algo que le falta a Francella es sobriedad.

Para muestras, basta un botón, aunque en este caso, sean dos.

Primero, no lo vamos a responsabilizar a él en un 100% porque en realidad, a la que le faltó sobriedad, distinción y todo lo que a uno se le imagine, es a la mujer en su casamiento...

Ese peinadete de coté dan un efecto ínclinación cual torre de Pisa que me hace mal a la vista.

Esa necesidad que tenían los famosos de mostrar sus casas en CARAS allá por los 90 es algo que nunca voy a terminar de entender, sobre todo por las cosas que se vieron, como esto del 92...

Confieso que el cuadro que está sobre el piano me eclipsó y logró que la camisa de la mujer de Francella pasara a segundo plano, como también la carpetita de crochet sobre la que está apoyado el Martin Fierro.